Comida psicológica

Os haré una pregunta, cuando coméis ¿Lo hacéis porque tenéis hambre? Pensad en si lo hacéis en todas vuestras comidas.

De ese tema voy a hablar hoy, de comer con hambre, que debería de ser lo normal, pero que hoy en día, gracias a la abundancia de comida que tenemos hoy en las sociedades más avanzadas e industrializadas no es así, y además la industria, con marketing tan bien elaborado y enfocado, todavía nos lo ponen aún más fácil.

Comenzaremos tratando los hábitos, que en general pueden ser buenos o en general también pueden ser malos, y me explico, si tenemos el hábito de desayunar todas las mañanas, puede no ser un mal hábito, pues sacamos al cuerpo del ayuno de la noche y ponemos nuestra digestión en marcha y así podremos evitar carencias de comidas anteriores.

Ahora bien, este hábito puede ser malo, puede ser malo si lo que desayunamos es basura… ¿Y qué es basura? Pues la comida que no aporta nada, no aporta lo que el cuerpo necesita o aporta algo que el cuerpo puede utilizar en poca cantidad, pero lo está aportando de manera exagerada… como pueden ser los cereales “de desayuno” como los de la rana o magdalenas, bizcocho, galletas… todos estos ejemplos solo aportan azúcar o harinas refinadas que no le hacen falta al cuerpo… y por tanto, estamos comiendo, pero no nos estamos nutriendo.

Un ejemplo de un buen hábito en el desayuno puede ser, hacer una cena más abundante la noche anterior para dejar una parte para desayunar al día siguiente. Desayunar tortilla y alguna verdura, puede ser un gran desayuno.

Otro punto que ayudará a tener un buen hábito para comer bien, será el aprender a cocinar, ya que si aprendemos a cocinar, no digo que empecemos a comer bien de golpe, pero sí que nos preocuparemos por lo que comemos y no acabemos en cualquier lugar de comida rápida o preparada… siendo esa comida basura con un buen sabor y que a la larga nos va fastidiando la salud.

Otro punto a tener en cuenta, de porqué podemos comer sin hambre, aunque el producto nos apetezca. Llegamos a un punto en el cual, por los malos hábitos anteriores, no da hambre psicológica y es ese hambre que crece de golpe, y nos da hambre de repente porque nos acordamos de que el otro día compramos chocolate y está en la nevera y de repente te apetece… Lo curioso sería recordar que en la nevera están las zanahorias y que también te apetezca comerlas…

También hay casos en los que haces algo en tu rutina diaria que de repente ¡Pumba! Te apetece tomar un café o ya que pasas por el supermercado, te llevas la bolsita de patatas o la chocolatina de turno… Eso es otro hábito que nos desata el hambre psicológica… un hambre que no debería de existir, porque han pasado pocas horas desde la comida anterior y no es normal que tengas hambre si tu rutina o ejercicio habitual no ha cambiado.

Comer con amigos o familiares es por norma comer en exceso, comer sin hambre y añadiré, comer por encima de nuestras posibilidades en algunos de los casos. Cuando nos juntamos con los amigos o con la familia a comer (lo que llamaré comidas sociales) solemos comer mucho y rápidamente llegamos al punto de comer y beber sin hambre y como hay comida y además está muy buena seguimos comiendo. Y cuando llega el punto en el que decimos basta, alguien saca una maravillosa comida, como puede ser un postre, de la que sabes que está deliciosa… y claro, te la comes, no solo sin hambre, si con el riesgo de explotar cual petardo en fallas.

No termino con los casos que esta sociedad obesogénica, en la que me encanta vivir, nos dan para comer sin hambre. Otro caso más en el que nos da por comer sin hambre son los anuncios que vemos por la tele, radio, revistas, Internet, etc. A mi particularmente me da la risa, y me río por no llorar, cuando veo anuncios de helados, o cualquier otro producto insano, pero que tiene una sabor increíblemente bueno… me río por la manera que tiene la industria de hacer que tenga hambre habiendo terminado de comer 20 minutos antes…

Supongo que habrá más y mejores casos por los que podemos comer sin hambre, pero creo que con los he hemos comentado, es más que suficiente para hacernos a la idea, hacernos a la idea del problema que puede suponer esto para nuestra salud, a medio o largo plazo.

Los efectos que puede tener comer sin hambre serán el desplazar comidas que sí que serán nutritivas, pero que no las comeremos porque, eso sí, si llegamos a la hora de cenar y no tenemos hambre, no cenamos, pues alguien nos ha dicho que si no se cena no pasa nada… que no comer por haber comido no es pecado… llevarán parte de razón y lo puedo defender… pero siempre que las comidas que nos han llevado a no tener hambre sea el haber comido comida real y nutritiva, no un bollo que no aporta nada.

Si ponemos el caso en el que tenemos sobrepeso y no hacemos ejercicio, comer sin hambre, da por supuesto de que vamos a sobrepasar las calorías basales que tiene nuestro cuerpo y que poco a poco, día tras día, iremos acumulando un poquito más de grasa cada día y que con el paso de los años iremos ganando peso y no nos daremos cuenta.

Otra cosa que me hace gracia es la frase “5 comidas al día”. No está mal encaminada, pues si los nutrientes que se necesitan en un día, se dividen en las 5 comidas, ayudaremos al cuerpo a asimilarlos mejor, aunque si la comida es real, hay expertos que llevan comiendo 2 veces al día durante años y su saludo es excelente, pero claro, no solo tienen buenos hábitos alimenticios, si no que casi la totalidad de sus hábitos son saludables.

Entonces ¿Por qué no comemos con hambre? Si el cuerpo tiene un magnifico regulador de la ingesta tanto de comida como de bebida, estos son el hambre y la sed. Comamos cuando tenemos hambre de verdad y bebamos cuando tenemos sed de verdad. Porque beber agua en exceso, si no son 5 litros o más al día no es un problema, lo que sí es un problema es estar metiendo 2 litros de bebida azucarada al día, más que un problema es un problemón.

Llegado este punto, seguro que ya has pensado la última vez que comiste con hambre, sí esa, cuando estuviste haciendo la dieta de tu cuñado o la dieta aquella que tienes en un papel que te dice lo que tienes que comer y como comerlo y como cocinarlo desglosado por horas… Sí, esa dieta que no te sirvió para nada más que para pasar hambre y mandarla al cuerno cuando perdiste 4 kilos que luego has recuperado y no sabes ni como…

Pues te diré que una dieta que te hace pasar hambre no es una mala dieta, es una dieta horrible y habría que meter en la cárcel al que la diseña, pues lo único que piensa es en su bolsillo y no en tu salud.

Una buena dieta no existe, lo que existe es aprender a comer cuando se tiene hambre y además aprender a comer comida de verdad, comida saciante, adaptando la comida a nuestra actividad y estilo de vida y que además nos guste y nos apetezca comerla sólo cuando tenemos hambre.

Y que no te digan que comes poco y que mira que delgado o delgada estás, tú sabes que comes bien y que si no tienes hambre es porque no es necesario comer si no tienes hambre, que sabes cuidar de tu nutrición y si por lo que sea tienes alguna duda, sabes a quien preguntar. Ojo con las abuelas, que no aceptan un no por respuesta jejeje, pero bueno esto lo catalogaríamos como comida social : )

Como conclusión diré, que si llega la noche, hora en la que se cena en tu casa y no tienes hambre. O te levantas por la mañana y no tienes hambre, piensa en las comidas que has hecho antes y te darás cuenta de por qué no tienes hambre y lo que es mejor, sabrás si tu nutrición es saludable.

Gracias como siempre por llegar hasta esta palabra.

 

Saludos y suerte.

Carrascosa.

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