Miel o Azúcar

La miel, un producto natural que tiene más virtudes de las que me esperaba y que hoy quiero compartir con vosotros. Vamos a conocerlas y de paso le seguimos dando un poco de cera (esta vez de abeja) al azúcar y la industria.

Historia sobre la miel.

¿De dónde sale la miel? Se obtiene del néctar de las flores, lo obtienen las abejas obreras, la miel se obtiene de la mezcla de este néctar con secreciones de las propias abejas. Es la mezcla de enzimas y sustancias del “estómago” de la abeja, no es realmente el estómago, es una parte anterior, como puede ser el buche de un pájaro, donde guardan el néctar hasta que lo necesitan para comer, si necesitan comer, dejan pasar parte de este néctar al estómago.

Una vez llegan al panal, vomitan esa mezcla de néctar y sustancias (del buche de la abeja, que no se han comido) para que las abejas jóvenes, que aun no pueden salir de la colmena, lo usen como alimento, pero de la misma manera almacenarán más de lo que comerán, consiguiendo así mezclarlo con más enzimas y además reduciendo la humedad de la mezcla.

Una vez que la mezcla tiene el 25% de humedad más o menos (cuando llega a la colmena tiene en torno al 60%) durando este proceso varios días y habiendo pasado de abeja en abeja. Se guarda en las celdillas hexagonales repartidas por toda la colmena, donde seguirá bajando la humedad hasta más o menos al 18%. Es curioso como las abejas generan una corriente de aire por todo el panal gracias a que todas baten las alas para conseguirlo, siguen batiendo las alitas pero no para volar, gracias a este flujo de aire se consigue que la humedad de la miel baje al porcentaje óptimo para sellarla.

Una vez esta mezcla de néctar y enzimas llega a la humedad del 18% se habrá convertido en miel, y ese ese momento en el que sellan la celda con una fina capa de cera, donde podrá almacenarse durante años como reserva de alimento para épocas donde no haya flores de las que obtener el néctar.

Este proceso de crear la miel, es un proceso similar a como se hizo por casualidad el primer queso de la historia, cuando se mezcló leche con el cuajo (una sustancia presente en el estómago del ternero) (en esta entrada lo comento con más detalle). Esto me da que pensar, qué productos nos quedan por descubrir si nos ponemos a mirar dentro de la barriga de los animales… ¡Puag!

Bueno, volvamos a la miel… luego llegamos los humanos (apicultores) y obtenemos la miel con diferentes técnicas (cada vez más avanzadas y menos agresivas para las abejas) y después, con un pequeño proceso de decantación, entre otros, para eliminar impurezas, estará lista para el consumo humano, sin necesidad de pasteurizarla, aun así, mucha de la miel que se vende en el supermercado está pasteurizada ¿Por qué lo hacen? Para que aguante todo el proceso de venta sin afectar a la calidad del alimento… si es que se puede decir que queda algo de calidad en una miel pasteurizada…

Miel de supermercado.

Hay que huir de la miel pasteurizada, pues la miel pasteurizada pierde casi por completo las propiedades beneficiosas de la miel pasando a convertirse en azúcar viscosa. ¿Cómo identificar una miel pasteurizada? Pues será más líquida que la miel cruda, es decir, que será ideal para usarla en ese dispensador tan chulo que no gotea de la granja san Francisco… Por tanto, hay que huir de este tipo de azúcar líquido.

Ahora bien ¿Cómo identifico la miel de calidad? La miel de calidad, no ha sido pasteurizada, esta miel se solidifica a temperatura inferior de 14 grados. Y tendrán todos los bichitos (bacterias, enzimas, levaduras o tal vez otras cosas) beneficiosos que le han dado las abejitas. Y os preguntaréis, si no se pasteuriza, puede ser que se ponga mala y sea perjudicial…

En este caso no, la miel no es como la leche, debido a su proceso de creación tienen un PH lo suficientemente bajo como para que no se desarrollen bacterias perjudiciales, además tiene bacterias propias que hacen el papel de bactericidas con otras bacterias que puedan aparecer en ese PH. Tiene poca agua de modo que es un entorno poco agradable para las bacterias, además tiene sustancias y compuestos más ácidos que todavía hace menos agradable la miel para las bacterias, lo que puede atribuirle propiedades desinfectantes si se aplican en rozaduras.

La miel como antibiótico natural.

La miel tienen un buen efecto antibacteriano, debido a que tiene bacterias del ácido láctico, que pueden tratar heridas que se puedan infectar evitando usar así antibióticos de laboratorio y no sufrir sus efectos secundarios. Pero hay que recordar y recalcar que la miel tiene que ser completamente natural y que la miel de supermercado es totalmente inútil pues al pasteurizarla pierde estas propiedades antibacterianas.
Gracias a este efecto, es por lo que ha sido utilizada para combatir infecciones respiratorias, gripes y resfriados a lo largo de la historia. Pero claro, vuelvo a recordar que la miel tiene que ser pura y sin pasteurizar ni calentar demasiado, si no, no tendrá más que un efecto placebo.
De la misma manera, y gracias a su efecto antibiótico natural, la miel ya se ha utilizado para tratamientos en la piel, como heridas o rozaduras además para evitar la infección para mejorar la cicatrización.
Pero cuidado, la miel dependiendo de la persona y el estado de la persona puede no ser tan beneficiosa. En las personas que sufran diabetes hay que tomarla con moderación, pues aporta mucha glucosa en sangre.
En niños menores de un año no se puede añadir miel a su dieta, pues su intestino no está preparado para procesarla y puede ocasionar problemas innecesarios. Por lo que es muy recomendable que los bebés, al menos hasta un año se alimenten con la lactancia materna si es posible o recurrir a leche de fórmula y siempre siguiendo las recomendaciones pediátricas.
Las personas alérgicas al polen pueden desarrollar alergia a la miel, por lo que su consumo en primavera puede agudizar los efectos de la alergia en personas que ya presenten síntomas.

Diferencias con el azúcar.

La miel tiene 17% de agua 38% fructosa 31% glucosa 8% disacáridos 2% otros azúcares y 4% de sustancias diversas: Potasio, sodio, magnesio, fósforo, calcio y zinc más vitaminas: C, B1, B2, B3, B6… y más cosicas… Es este 4% de sustancias diversas las que hacen de la miel la gran alternativa al azúcar, pues aunque es casi por completo “azúcar” ese 4% es lo que si tomamos miel de manera regular (como hacemos con el azúcar o los edulcorantes) sin abusar, nos va a ayudar a medio largo plazo. Además la acidez y densidad que comentaré más adelante la hacen aún más diferente del azúcar.

Está claro que la miel es beneficiosa, pero no es la panacea, pero siendo un alimento que se encuentra en la naturaleza y que las que la producen no están influenciadas por las marcas ni quieren vender su producto para enriquecerse… solo con eso ya se le puede dar una oportunidad.

Diferencias con los edulcorantes.

¿Miel o edulcorantes? La respuesta es clara, los edulcorantes no aportan nada, solo hacen las cosas más dulces, pero no tienen otra propiedad. Es más, el abuso de algunos edulcorantes puede ser perjudicial. Por tanto la miel es una opción para sustituir los edulcorantes.

Ahora bien, si estamos intentando bajar de peso, no aconsejaré tomar 3 ó 4 raciones de miel, que son entre 50 y 100 gramos, si estamos intentando bajar de peso, pues el aporte calórico es alto para “los pocos” beneficios que vamos a obtener. No quiero que se me malinterprete, no digo que se cambie la miel por edulcorante si estamos bajando de peso, estoy diciendo que tomes miel, pero menos, porque al bajar de peso las calorías cuentan, pero cuenta las calorías de calidad, es estúpido echarle sacarina al café y acompañarlo de galletas…

Para bajar de peso no hay que hacer dieta, hay que seguir comiendo sano evitando los productos ultraprocesados y priorizando la comida real y por supuesto darle un poco más de caña al ejercicio físico para conseguir un déficit calórico un poco más elevado. ¡Que no me entere yo que para adelgazar dejáis de comer que me enfado!

¿Si la caliento con el café o la leche pierdo las propiedades?

Hay que tener cuidado al calentar la miel, pues al calentarla por encima de 45 grados, empieza a perder muchas de las propiedades beneficiosas, intentaré profundizas más en este tema en el futuro porque he encontrado diferentes y contradictorios estudios y opiniones.

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Saludos y suerte.

Carrascosa.

 

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