Dieta en navidad

La dieta de la navidad.

Casi todos los casos que tengo, en navidad o justo después de ésta me dicen cosas como “Hoy no me peses”, “No lo he hecho bien eh…”, “Nos vemos el mes que viene” o un simple “Uff la navidad”. Y es lo más normal, de hecho, el que no me pone alguna escusa es raro, las navidades están para comer y beber lo que habitualmente no tomamos, por que habitualmente no nos juntamos con la familia y amigos que llevamos meses o años sin ver o simplemente se celebra la fecha con los de siempre.

El caso es, que en estas fechas la persona que se ha marcado el objetivo de bajar de peso, es muy difícil hacerlo con esa cantidad de comida malsana pero que está tan deliciosa. Es entonces donde llegan mis consejos, como por ejemplo no destruir lo que ya has conseguido, mantener aquello por lo que has luchado, saber limitar los excesos, no descuidar el ejercicio… Pero disfrutando de las fiestas como hay que hacerlo, que no llegue la cuesta de enero y no solo nos hallamos estancado sino que además no hayamos disfrutado de las fiestas navideñas como debe ser.

¿Qué comemos?

Pues comemos lo que más nos guste por supuesto, no debemos de dejar de probar ese postre, ese vino, ese lo que sea que es basura pero tan delicioso. Ya sabemos que sin moderación y de manera habitual es malo o muy malo para nuestra salud, pero gracias a nuestro trabajo anterior de ejercicio y de comida saludable el impacto puntual en nuestro organismo es mínimo.

¿Qué bebemos?

Siguiendo el consejo anterior, lo que queramos, pero con la bebida hay que añadir la moderación, pues el cuerpo no sabe cuando parar a no ser que se beba agua. Hay bebidas con cantidades estúpidas de azúcar, por lo que recomiendo elegir sus versiones “zero” con la que nos ahorramos el azúcar, pero de las cuales tampoco conviene abusar, pues los edulcorantes que se usan en la industria tienen efectos nocivos en la salud cuando se abusa. Digamos que es menos malo elegir la bebida “zero”.

Cuidado con la cafeína, que no engorda, pero puede que nos espabile y haga que comamos más, aunque también puede hacernos adelgazar si nos da por andar, pero teniendo en cuenta que en casa por estas fechas la casa está llena de comida de fácil acceso, no creo que se de ese caso.

Ojo con las bebidas alcohólicas, que tienen azúcar y alcohol, y engordan las dos cosas. Una copa de vino tiene entre 50 y 100 calorías y estas son las que no aportan nada, solo ese momento de placer. Las propiedades antioxidantes del vino son beneficiosas, pero este beneficio no supera el impacto negativo del alcohol y el azúcar en el organismo. Con no abusar, el beneficio social y psicológico cubre los efectos negativos.

¿Y los postres?

Te los comes.

No queramos empezar una guerra que no podemos ganar contra la suegra o a la abuela. Aplica el divide y vencerás, te comes una parte y la otra la compartes con tu primo, sobrino o incluso la mascota. Pero trata de no comer una porción completa, que con un poco y despacito, se disfruta igual.

¿Ejercicio?

Por supuesto no hay que dejar de ir al gimnasio o seguir el entrenamiento habitual, pero en estas fechas hay periodo vacacional y no se cumple. Pero es importante que si el día de una comida/cena copiosa se puede ir al gimnasio y hacer un buen trabajo de fuerza, esto ayudará a minimizar el impacto de tanta comida en el organismo. He dicho gimnasio y no he dicho correr, y es por que correr no sirve tan bien, el ejercicio de cardio tiene poco impacto metabólico y lo único que perdemos es el tiempo. Te animo a que hagas series si no te gusta el gimnasio.

El día después…

Es posible que el día después no tengas hambre, no te preocupes, es normal, si no te da hambre durante las primeras 6 horas después de levantarte no es preocupante. Lo que sí puedes hacer (si te entra) es tomar un poco de fruta por aportar fibra y vitaminas, que seguro que la comida anterior en proporción estaba bastante carente.

De todas maneras, haz lo que te pida el cuerpo, si tienes hambre come, si tienes sed bebe. Pero aunque no te lo pida el cuerpo, date un buen paseo o métete en el gimnasio.

Pero lo más importante es no fastidiar lo que ya hemos conseguido. Recuerda en todo momento lo que te costó perder esos últimos kilos, no querrías volver a tener que perderlos. Por eso usa la cabeza y no devores, come y disfruta, bebe y pásalo genial, pero recuerda que esta fiesta es todos los años y que lo más importante es estar con la familia y amigos, no hacer excesos.

Muchas gracias, que paséis buenas fiestas. Un buen regalo para mí sería veros a todos suscritos al blog.

 

Saludos y suerte.

Carrascosa.

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