¿Cómo pierdo peso si no sé cómo?

Hoy empiezo con una pequeña historia : )

El otro día, estaba yo en una terracita, tomando una cerveza (sin alcohol ¿Cómo si no?) y me puse a escuchar a un matrimonio ya mayor que charlaban con una amiga de la misma edad, rondarían los 60 y tantos. No me pongo a escuchar conversaciones de otros por norma claro, pero esta vez hablaban de nutrición, y claro… me llamó la atención… Os comento por encima lo curioso de la conversación y luego lo comentamos:

Una mujer le decía a la otra, pues he perdido “no sé cuánto” desde que hago cierto ejercicio y por las noches ceno ensalada.

La otra le decía, cosas como pues yo no pierdo porque no hago ejercicio, no me gusta hacer ejercicio, cuando tengo algún evento me pongo a régimen (pongo régimen, porque ella así lo decía y viene al pelo) unos días y me quito 2 kilos, como la mitad de cada cosa y así pierdo.

Luego seguían hablando, dándole vueltas al mismo tema, pero era más de lo mismo. Esta conversación me da pie a comentar, cómo la gente quiere perder peso, pero se tiene ni idea de cómo hacerlo.

Comer: Bien. No comer: Mal.

De las dos personas de antes, podemos ver como una de ellas se preocupa por su alimentación y así pierde peso, mientras que la otra se preocupa por su peso y pierde salud.

Por si no había quedado claro, una de las dos lo hace bien, y la otra lo hace mal ¿Cuál lo hace bien y cuál lo hace mal? Vamos a deducir la respuesta de una manera sencilla, viendo quien está haciendo lo que el cuerpo necesita:

El cuerpo necesita buena alimentación y ejercicio saludable. Pues eso, la que cena ensalada (Verduras crudas con aceite de oliva virgen extra) y hace ejercicio es la que lo hace bien y la que se niega a hacer ejercicio y come la mitad (sea un bollo o una ensalada) lo hace mal.

Pero la que lo hace mal no solo lo hace mal, lo hace muy mal, porque cuando vuelva a su rutina habitual, sin preocuparse por su alimentación… volverá a ganar el poco peso que ha perdido, con la frustración que ello trae.

Mientras que la que lo hace bien, habrá aprendido a comer bien, mantendrá esta alimentación y se podrá saltar “la comida sana”, que ya es algo habitual, y que además complementa con ejercicio.

Salir de la zona de confort.

Yo soy una persona que ha hecho ejercicio durante toda mi vida, desde pequeño hacía kung-fu desde que iba a primaria, y hasta que no llegué a la universidad con 18 años no dejé de hacer este deporte. Después seguí con el gimnasio hasta que hace un par de años descubrí la calistenia. Y después de vacaciones empezaré a flirtear con el crossfit (ya os contaré).

Gracias a eso mi visión sobre el ejercicio no es la que tiene la mayoría de la gente con la que suelo hablar, yo el ejercicio lo hacía primero por entretenimiento, hacía ejercicio con mis amigos del cole y pasábamos más tiempo haciendo cualquier otra cosa antes que kung-fu, pero por lo menos hacíamos ejercicio. Recuerdo sesiones en las que pasábamos más de 30 minutos jugando a una especie de fútbol casual antes de ponernos en serio con la clase de kung-fú… cuando las clases duraban una hora. Pero cuando un niño hace ejercicio, lo importante es que se divierta haciendo ejercicio, tal vez sea ese el secreto de por qué estuve más de 10 años practicándolo hasta llegar, tranquilamente a cinturón negro.

Pero cuando tuve que dejar el kung-fu por falta de medios, cuando entré a la universidad, ir al gimnasio (el shaolín) me pillaba muy lejos y no tenía tanto tiempo. Gracias a haberlo practicado durante años, el ejercicio ya estaba implantado en mi subconsciente y rápidamente “me apunté” al gimnasio de la universidad. Que no tenía nada que ver, pero era ejercicio al fin y al cabo.

Entonces, porqué os cuento yo esto… Es porque el ejercicio es parte básica en mi vida y lo entiendo como un medio de salud y además de entretenimiento. Y así debería de ser en cada persona que se preocupe por tener salud.

Sea cual sea el ejercicio o deporte que te guste, mételo en tu rutina semanal unas 2 ó 3 veces. Tu cuerpo lo agradecerá. De otra manera hacer ejercicio te obligará a salir de tu zona de confort habitual y acabarás por dejarlo.

Piensa en ese deporte que te gusta, busca un grupo de gente que lo practique en tu zona, busca un lugar donde se haga y lánzate. Mételo en tu rutina, mejora tu alimentación y olvídate de las dietas y los dolores. Gana salud.

Eliminar la basura de la despensa.

El ejercicio es importante, pero su peso en la salud es menor que el peso que tiene la alimentación. Será la combinación de ambas lo que nos hará llegar a nuestro peso ideal, poco a poco y sin darnos cuenta. No llegaremos a nuestro peso ideal si sólo hacemos ejercicio y comemos mal. Y tampoco llegaremos a nuestro peso ideal si sólo comemos alimentos saludables.

Siempre que hago un estudio nutricional a una persona (la primera consulta) me gusta que traigan esos productos que tienen en la despensa que usan habitualmente y creen que son saludables. Les damos la vuelta y vemos los ingredientes y… pumba, están comiendo algo que está cargado de azúcar o que no tiene ningún nutriente, pensando que lo hacían bien.

Bueno, pues para no comer mal, lo primero que tenemos que hacer es no tener esa comida en casa, sacamos las salsas, los dulces, las bolsas de patatas, helados… todo lo malo vaya. Y dejamos sólo alimentos saludables, en mi caso, en el armario solo hay café, frutos secos naturales, arroz, legumbres, pecado en conserva, etc. Del frigo también, todo lo que no sea nutritivo, fuera. Dejamos solo frutas, verduras, hortalizas, carne y pescado, yogures naturales, etc. Bien fresco o congelado. Los podemos cocinar y dejarlo en tuppers en el frigo o en el congelador.

No teniendo comida basura en casa no la comemos. Y si alguna vez nos entra el ansia la compramos de manera puntual y para ese día. Porque si la tenemos en casa, lo convertimos en algo habitual y normalizado y eso es muy malo para los que se empiezan a preocupar por su salud o su peso.

“Pero si no lo tengo en casa no lo voy a comer nunca” No, piensa en las veces que has comido algo fuera de casa esta semana… a que no ha sido sano casi nada… pues eso ya comemos mal fuera de casa, no comamos mal también en casa. Que nuestra casa sea nuestra burbuja de salud.

Has perdido peso sin saber como.

Si se tiene sobre peso u obesidad y se quiere perder peso, si se siguen estas pautas, aunque no se entienda porqué, se perderá peso, y se perderá peso sin darse cuenta. Entonces, sí respondemos a la pregunta del título, estamos perdiendo peso sin saber cómo, pero funciona.

Es importante el querer perder peso, porque si no se pone voluntad, no se cambiarán los hábitos, sólo porque tu madre o tu pareja quieran que pierdas peso no basta, si no se interioriza no se hará y a la mínima “se saltará la dieta” y el esfuerzo no habrá servido de nada.

Es importante que la persona que quiera perder peso o cambiar su alimentación lea pautas nutricionales saludables y que se haga un estudio nutricional y de hábitos por parte de un dietista con experiencia. En estos estudios, el dietista analiza sus hábitos alimenticios y de ejercicio y detecta problemas y carencias y propone un cambio de hábitos para lograr el objetivo de la persona (Perder peso, hacer ejercicio, o el que sea).

 

¡Muchas gracias por leerme! Recuerda que te puedes suscribir al blog con tu correo electrónico y que puedes dejar cualquier duda que tengas en la sección de CONSULTAS.

Saludos y Suerte.

Carrascosa.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *