¿Dieta estricta sin perder la cabeza?

¡Muy buenas gente!

Hoy os traigo la solución que he planteado según hago mi particular reto de los 350 días.

¿Qué considero yo que es una dieta estricta?

Comenzaré definiendo este punto, pues tal vez llevéis otro punto de vista en la cabeza y queráis aportarlo en los comentarios y ver cómo se podría adaptar.

La dieta estricta es esa en la que no sólo servirá para perder esos centímetros demás si no que además, dado el carácter inflexible de la alimentación, sirve para mantener una alimentación de calidad, es decir nutritiva y que cada alimento aporta algo beneficioso, no sólo placer al paladar.

En otras palabras, esta alimentación se caracteriza por ser muy rigurosa en los alimentos que se consumen. Haré hincapié en la palabra alimentos y no productos, pues una buena guía para saber qué comer y qué no comer, será si es «natural» o es procesado.

Para que se entienda por donde voy, pondré un ejemplo, uno en el cual, si ya os habéis preocupado por la alimentación habréis empezado a tratar, el del azúcar. Este es un producto, sí, un producto, pues el azúcar como tal no se encuentra en ese estado en la naturaleza. Podéis ver más información del azúcar y su proceso de fabricación en este enlace.

Será este del azúcar un ejemplo perfecto de alimentación deficiente, es decir, que no aporta ningún valor nutricional, no ningún nutriciente esencial para que nuestro cuerpo funcione. No aportará ni grasas, ni proteínas, y una cantidad despreciable de micronutrientes comparados con la totalizad de hidratos de rápida absorción que suponen el 99% del producto.

Sería este un ejemplo claro de lo que no hay que comer, es decir, lo que no aporte en su mayoría, grasas y proteínas, ambas de calidad, no será un alimento de calidad y por tanto no entra en esta dieta estricta.

Cómo identificar lo que puedo y no puedo comer.

A groso modo, una manera sencilla de empezar es revisar el etiquetado de los productos que tengas dudas, y mirar la parte de ingredientes, sólo la de ingredientes, pues la tabla de valores nutricionales puede confundir.

Si en el alimento no se ven cosas como azúcar, harinas, almidones, maltodextrina, jarabe de glucosa, etc… Puede que, a priori, estés delante de un alimento apto para formar parte de tu dieta saludable estricta…

Otra manera de orientar tu dieta, es basar cada comida en verduras, carnes y pescados. En esta selección entran las frutas, los huevos, cualquier carne y cualquier pescado, incluidos los lácteos (enteros), siempre y cuándo en el etiquetado no haya más que 1 ó 2 ingredientes. Porque está claro que un brócoli es un brócoli… y no hay más, no hace falta ni etiqueta. Pero… ¿Y un yogurt? ¿Y un queso? ¿Fiambre? ¿Conservas? Ahí pueden colarnos un gol, pero la cosa es más fácil de lo que parece:

Si lo que buscas es leche, tómala entera, si no te gusta el sabor, yo te recomendaría no beber leche, no la echarás de menos. Para el queso o el yogurt, sólo debe haber en la etiqueta, uno o varios tipos de leche y en el caso del queso cuajo y en el caso del yogurt fermentos lácticos… si hay algo más… ya no es queso o yogurt.

Carne procesada, tipo fiambre… miradle que lleve más de un 90% de la parte del animal que estáis buscando… si te pone 60% de pavo… a saber qué parte del pavo sea, y el otro 40% será lo que buenamente hayan encontrado barato y que no te mate. Si buscas jamón cocido, el 90% o más debe de ser jamón de cerdo acompañado de algún almidón que le dará forma y sabor, acompañado de conservantes, que suponiendo menos del 10% del producto no supondrán problema.

Y esta regla se puede aplicar a todo lo que vayas a comprar: ¿Qué buscas? ¿Está el primero en los ingredientes y supone casi el 100% del producto completo? ¿Está formado por 2 ó 3 ingredientes?

¿Cómo aguantar esta alimentación?

Para no terminar volviéndonos locos, y conseguir mantener esta alimentación en el 80% o más del total de nuestras comidas. He basado el método en la idea de que la dieta no va a durar para siempre pero sí que la vamos a mantener de manera indefinida… lo que parece una contradicción en si misma, pero tiene su explicación:

Metodología:

Se tratará de una dieta indefinida en el tiempo, por intervalos de intensidad. Cada ciclo completo durará 2 meses, lo que supondrá algo más de 8 semanas. Durante esos 2 meses la «permisividad» de la dieta irá variando de manera cíclica y ponderada de la siguiente manera.

El primer mes, por ejemplo, los meses impares, será totalmente estricto, es decir cada alimento es de calidad nutricional alta, todo aporta, grasas de calidad, proteínas de calidad, fibra y/o vitaminas y es un alimento real, es decir, entra dentro del concepto de «realfood» os dejo el enlace al mayor divulgador de comida real que sigo actualmente, para que os empapéis bien de su esencia, Carlos Ríos 🙂

Después de ese primer mes, el siguiente, se dividirá en 2, los primeros 15 días, se podrá hacer lo que se conoce como «Cheat meal» o ya en castellano comida trampa (os dejo en el enlace una gran lectura para saber más sobre esta comida, gracias a Marcos Vázquez) y además, se podrán incluir alimentos que no aporten nada, pero que sean de calidad, como por ejemplo pan, pero 100% integral y sin hacer un abuso de estos productos, se podrán incluir gallegas, pero que estén hechas con polialcoholes o edulcorantes… Siendo lo importante de estas 2 semanas, comer eso que nos ha apetecido durante el mes anterior y gracias a nuestra gran fuerza de voluntad hemos aguantado hasta este punto sin comerlo.

Antes de comentar el último tramo, tengo que aclarar que en estas 2 semanas, las que dan comienzo al segundo mes, hay que seguir siendo riguroso en la alimentación, y que si nos apetecía mucho mucho comer pizza, la comamos, pero que la comamos con cabeza y no la acompañemos del helado y las 2 cervezas de rigor. O que si esa semana tenemos 2 cumpleaños o celebraciones… la tarta que nos pongan sirva para probarla y que la persona homenajeada no se sienta ofendida 🙂

Y los últimos 15 días, son de libertad total. Es decir se puede comer lo que se venía comiendo habitualmente. Sin mirar las etiquetas. Así de fácil…

¿Esta dieta funciona?

Os puedo asegurar que sí, que el primer mes funciona de maravilla. Algo obvio, claro. Y a medida de que se van cumpliendo ciclos se van viendo diferentes resultados, que en cada persona se manifiestan y definen de diferentes formas, pero todos responden a un patrón común:

El primer mes se ven resultados, esto es simple y claro, si se tiene sobre peso, se pierde y además sin pasar hambre.

Las semanas quinta y sexta, sirven para aguantar, porque llevar una dieta estricta es de locos y si me voy a pasar el resto de mi vida sin probar el chocolate blanco… ya te puedes ir olvidando de que haga dieta. Pero como sé que esto es «un mes sí y un mes no» aguanto sin problemas. Cómo dijo Lope de Vega:  «Que más mata esperar el bien que tarda que padecer el mal que ya se tiene«.

Las 2 últimas semanas de libertad, ponen de manifiesto el mal estar que te provocaba la comida basura y que habías dejado de tener durante el primer mes. Y comes mal sin remordimientos y además te lo tomas como un premio bien merecido. Si además, en el primer mes se han visto resultados, puede que estas últimas dos semanas eches el freno pensando en «no joder la dieta» pero que lo mal que puedas comer está permitido.

¿Pero cuanto dura?

¿No puedes mantenerla toda la vida? Los resultados van a depender de cada persona, pero una vez completados 6 ciclos ya se consiguen los resultados que andas buscando.

 

Gracias por leerme.

Saludos y suerte.

Carrascosa.

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